Un trabajo acorde a mi talento

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Los diseñadores de interiores tenemos muchas cosas en común, una de ellas es el gusto por lo bueno, por lo bonito, por lo que conjunta, por lo que queda bien, por las apuestas por las combinaciones…Todas esas cosas nos vuelven locas a los decoradores sobre todo cuando los interiores que tienes que decorar son lugares públicos como pueden ser despachos de abogados, notarias o tiendas de las más exclusivas. Cuando te llaman a ti y no a otro es porque saben de tu capacidad para agrandar estancias sin tirar tabiques, saben que eres la mejor en tu trabajo y que puedes sorprender a todos con una nueva apuesta.

Yo soy muy recta en trabajo, me gusta ser meticulosa, ser exhaustiva y comprobar todo dos veces antes de darlo por bueno. Soy una persona muy exigente. Me gusta llevar mis propias cosas, mis materiales, mis herramientas, nunca me falta un buen block de notas y unos carboncillos para hacer bocetos y poder visualizar lo que quiero.

Suelo llevar conmigo un montón de materiales de embalajes ya que muchos clientes quieren seguir manteniendo algunos objetos a los que les han cogido cariño o simplemente les gustan, otros me solicitan que todo lo que me encuentre sea embalado y llevado a un guarda ropas o similares, sea cual sea el motivo, yo guardo todo con mucho cuidado y sigo las instrucciones del cliente.
Cuando disfrutas de tu trabajo se nota en los resultados, todo encaja a la perfección cuando sabes lo que va en cada lugar, cuando mezclando gustos aciertas de lleno, cuando la sonrisa del cliente te dice que has acertado, que lo que has hecho es de su agrado, que tus esfuerzos no han caído en saco vacio.

Una de las razones por la que estudie decoración aparte de porque me apasionaba fue porque me encanta crear espacios heterogéneos, me encanta crear combinaciones en la que las cosas no tengan nada que ver entre ellas pero que consigan unirse en una especie de simbiosis que haga que todo este en el mismo plano. Una verdadera maravilla cuando se sabe hacer, no vas a poner un zapato junto a un vaso y que quede bien, pero a lo mejor lo puedes incluir todo en la misma estancia y que no chillen, que se acoplen, esa es la magia de mi trabajo, tener en cuenta esos detalles para que todo encaje.