Adoptando los refranes de los abuelos

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Es común escuchar de los abuelos ciertas frases muy particulares que suenan con una gracia muy encantadora. Y a pesar de esa informalidad tienen un valioso mensaje que ofrecer. Así que, si les prestas atención, podrás enriquecerte de buenos consejos e ideas muy oportunas para salir airoso de varias circunstancia e incluso procurar el éxito en los proyectos que te propongas.

Y es que se basan en la sabiduría de aquellas personas observadoras de su entorno, que supieron resumir en pequeños fragmentos un aprendizaje de las experiencias que les tocó vivir. Incluso hay que agradecer ese gesto, porque quisieron compartir sin ningún tipo de egoísmo ese cúmulo de conocimientos.

Una manera particular de enseñar

Los refranes tienen la particularidad de ser fáciles de aprender, porque son relativamente cortos, además usa variados recursos literarios que simplifican su comprensión y memorización. Por lo tanto, no se trata del típico contenido académico, muy formal y acartonado. Todo lo contrario, su sencillez es su principal arma para calar en la gente de todo tipo.

Aunque vienen del pasado, no están reñidos con el presente. Afortunadamente, tienen muy buena acogida en todos los tiempos, es por ello que han pasado de una generación a otra. Se han plasmado en diferentes medios de difusión y actualmente les vemos en Internet. Es cuestión de utilizar un buscador de refranes para facilitar la misión de encontrar un buen repertorio de ellos.

A continuación te dejo una pequeña muestra de estos fabulosos refranes, con una breve explicación de sus respectivos significados:

“Gato con guantes no caza ratones”: esto quiere decir que para tener éxito hay que llevar a cabo las tareas con todo lo que se requiera y aplicando el procedimiento apropiado. Porque de hacerlo diferente el resultado, muy probablemente, será negativo.

“Guarda pan para mayo y leña para abril que no sabes cómo han de venir”: consejo muy útil que insta a ser previsivo de guardar aunque se tenga abundancia en un momento determinado, pues no se sabe con exactitud lo que nos depara el futuro, por ende, conviene racionar para no pasar eventuales penurias.

“El buen pagador no necesita prenda”: forjar una buena reputación resulta bastante valioso, pues después hasta sirve de aval para que se nos confíen muchas cosas. Y cuuando estemos en un apuro, de seguro contaremos con quien nos dé una mano.

Recuerda que si quieres saber más de estos proverbios, solo tienes que precisar un buscador de refranes.